Daniel Hernández, un ejemplo a seguir en el Día del Bombero Voluntario

Daniel Hernández trabaja hace más de 25 años en la Municipalidad. Hoy en Defensa Civil, pero paralelamente, estuvo al servicio de la comunidad por más de 30 años como bombero voluntario activo.


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A fines de la década del ´80 Daniel trabajaba como Jefe de Seguridad del Parque Industrial, para luego pasar a ser intendente del mismo. “En esa época éramos muy pocos en seguridad industrial e hicimos en el ´79 el decreto 351/79 reglamentario de la ley 19.587 de seguridad e higiene en el trabajo. Muy conocida hoy y con muchos técnicos y licenciados atendiendo en ese sector”, explicó.

“En esa época, junto con el Ingeniero Isola, que era secretario de Obras y Servicios Públicos de la Municipalidad, terminamos asociados por la experiencia que yo tenía en el manejo del tema de seguridad e higiene, y entre otras cosas en común, construimos aquel arbolito de navidad gigante en la isla”. “Ese fue mi primer trabajo en la Municipalidad”, añadió.

En 1997, Daniel fue convocado, durante el gobierno de Daniel Irigoyen, a incorporarse como planta permanente del municipio para la creación del área de Defensa Civil de forma más sistematizada, ya que en aquella época sólo se reunía en el momento de algún evento o catástrofe junto al Intendente y otros jefes de fuerzas.

“Empezamos a trabajar en la organización del área, que si bien no tiene infraestructura, atraviesa transversalmente todas las áreas municipales, ya que todas juntas son las que hacen el trabajo en sí”, explicó. “Uno hace la prevención y la vigilancia, y después a través de  todas las áreas municipales con sus respectivas estructuras se hace  el trabajo de vigilancia, de socorro, de reconstrucción o de contención social luego de una catástrofe, básicamente de inundaciones”, declaró luego.

En 2005, Daniel fue citado para la puesta en marcha de la planta de tratamiento de efluentes cloacales de la ciudad, “era todo un honor porque era la primer ciudad en toda la cuenca del Río Uruguay, incluso Brasil, que tenía tratamiento 100% de sus efluentes cloacales. Un orgullo para Gualeguaychú”, reflejó.

Defensa Civil

“En este momento estamos capacitando en esta disciplina múltiple. La Defensa Civil abarca muchas técnicas y conocimientos, que quien esté  a cargo del área deberá saber, porque además lo hace en representación y en nombre del intendente municipal que es el responsable de la Defensa Civil”, explicó.

En ese sentido, argumentó que se está trabajando en planes preventivos, en la formación de nuevos cuadros a futuro, y siempre manteniendo la relación con otras instituciones y áreas municipales,  así como también las cabezas de las fuerzas vivas,  e incluso defensa civil de otros municipios y de la Provincia. “No debemos olvidar, que la defensa civil somos todos”, concluyó.

Bombero


El 2 de junio se conmemoró en nuestro país el Día del Bombero Voluntario, Daniel es uno de ellos, si bien hoy no está activo, dedicó más de 30 años de su vida al servicio de la comunidad.

“Ingresé en 1972 como bombero voluntario aún en el cuartel viejo en calle Pellegrini y Bolívar, donde eran los galpones de la vieja Cooperativa Eléctrica que luego se trasladó en 1973 a su sede actual”, comentó.

“Inicié como aspirante, llegué a jefe y posteriormente  a Director Provincial donde estuvimos también conformando la estructura nacional”, manifestó. “En el ´73 empezamos a sistematizar el aprendizaje, a partir del formato de teórico- práctico, el régimen de premios en función de la capacitación, ascensos en la estructura, modelo que diez años después, en 1983 conforma la Academia Provincial de capacitación,”, agregó.

En ese sentido, Daniel fue el primer Director de la Academia como fundador, “ese es el mayor de los aportes, porque eso ha hecho que hoy podamos enorgullecernos de esta realidad”.

Por otro también manifestó que, “en lo operativo te marcan muchas cosas, desde accidentes en la ruta, como lo fue en mi época la 14, que la llamaban la ruta de  la muerte, así como grandes eventos en el ´78 con un verano muy caloroso donde hubo muchos incendios de campos y urbanos”, expresó.

“En ese mismo año también tuvimos la mayor inundación de la  ciudad que nos dejó un tercio de la ciudad bajo agua, con diez mil evacuados, y donde además al inundarse la planta de la toma de agua, no sólo tuvimos que evacuar gente sino que además abastecer a toda la  ciudad”, recordó.

“Viví muchas cosas, la mayoría trágica, pero también muchas satisfacciones. El primer parto que viví fue siendo bombero, en esa época no había servicios de ambulancia privadas, y cuando sucedía algo así, se llamaba a los bomberos”, comentó Daniel. Además agregó que “no sólo te marcan esas cosas, sino que además cuando uno asiste o acompaña, te incorporan a la familia, esa es la particularidad, te hacen parte”.

“Uno nunca deja de ser bombero, podes estar en servicio o fuera de él, pero lo que mamas es algo de máxima,  el que fue bombero, muere bombero. Para mí el uniforme es un tatuaje en el  alma, la actitud de servicio y la formación no lo dejas nunca”, declaró. Y concluyó “para mi ser bombero es un estilo de vida”.

La Revista Visión Municipal - Edición junio 2017.-