El homicio fue el 10 de julio pasado

Pidieron elevar a juicio el femicidio de Susana Villarruel

La investigación penal preparatoria que llevó adelante el fiscal Martín Gil, vinculada al femicidio de Susana Villarruel ocurrido el 10 de julio pasado, llegó a su clausura y en consecuencia solicitó al juez de Garantía en turno la elevación a juicio.


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Por este crimen se encuentra imputado la ex pareja de la víctima, Ramón de La Cruz Ortiz, designando para su asistencia técnica al defensor oficial Martín Clapier, quien lo asistió en su declaración de imputado realizada el 13 de julio; mientras que la acusación es impulsada por el fiscal Gil y el fiscal coordinador general, Lisandro Béhéran.

Para el Ministerio Público Fiscal, a Ortiz le corresponde la figura aplicable Artículo 80° incisos 1, 2 y 11º del  Código Penal, esto es, homicidio triplemente calificado por el vínculo, la alevosía y por mediar violencia de género y la expectativa de pena es prisión perpetua.

El hecho que se le atribuye a Ortiz está registrado entre las 7 y las 7:20 del 10 de julio pasado, en calle Irazusta al Sur en inmediaciones del puente sobre el arroyo El Cura, a unos cien metros distantes de dicho enlace, momento en que  se encontraba junto a la víctima cuando procedió a ejercer violencia física sobre ella.

Para la fiscalía, Ortiz se valió de un elemento punzocortante para ocasionarle múltiples heridas, que fueron informadas por el médico forense, doctor Marcelo Benetti; quien registró: 1) herida punzocortante en la región lateral del cuello derecho; 2) herida punzocortante en la región media del cuello; 3) herida punzocortante en la región mamaria derecha; 4) dos heridas cortantes en región frontal derecha, en la zona de la sien de la víctima, además de heridas que provocaron el fallecimiento de la misma en dicho lugar. Cabe aclarar que para el hecho en cuestión, el imputado esperó el momento oportuno, esto, estar en una zona alejada de habitantes y poco transitada para atacarla deliberadamente buscando y aprovechando la situación de indefensión de ella. Luego de agredirla y de apuñalarla hasta dejarla sin vida, ocultó el cuerpo en la maleza para evitar su localización y así huyó de la escena del crimen.

La fiscalía ofreció pruebas materiales (el celular de la víctima, que fue encontrado por su hermano en la vivienda del asentamiento de calle Tropas y Troisse, donde vivía Ortiz luego de separarse de Susana Villarruel), tarjetas de cobro bancarias e indumentaria relacionada con la fallecida. También aportó pruebas testimoniales (ninguna presencial, claro está) y documentales.

La víctima era madre de cuatro hijos: tres con su primera pareja que actualmente reside en Buenos Aires y el cuarto con Ortiz. Residía en el barrio Toto Irigoyen, adonde llegó luego de vivir en el asentamiento de 1° de Mayo y Montana.

El de Susana Villarruel es el primer femicidio registrado este año en la ciudad, cuya comunidad tiene un alto porcentaje de violencia de género.

* Fuente. El Argentino